El éxito de un proyecto se esconde detrás del mentor que escojas para acompañarte y guiarte en tu camino, pero sobre todo por lo persistente, proactiva y trabajadora que seas.

Una fórmula no funciona si no se añaden todos los elementos.

Cristina se inscribió al programa de formación cuando ya teníamos las plazas completas, todavía no hemos conseguido averiguar cómo lo logró, había llegado tarde porque había pasado la tarde en urgencias con sus dos peques.

Su situación en aquel momento era de todo menos ideal, pero estaba tan comprometida con su tienda online Timumama y tenía tan claro que quería empezar bien desde el principio, que no dudamos en apostar por ella.

 

 

Con dos niños muy pequeños (2014 y 2016) y un trabajo estable en la banca, decides en 2017 liarte la manta a la cabeza y emprender con Timumama, ¿Por qué ahora?

Pues la verdad es que llevo el emprendimiento en la sangre desde siempre.

Soy licenciada en Administración y Dirección de Empresas y mientras estudiaba la carrera ya le daba vueltas a qué me podría dedicar.

Durante años se me ocurrieron cientos de ideas, pero nada me acababa de convencer lo suficiente como para “sacrificar” todo lo conseguido.

Tenía un trabajo “fijo” en una entidad financiera y eso me daba cierta seguridad económica y un horario que no estaba mal y no me veía capaz de renunciar a ello en aquel momento.

Pero cuando me quedé embarazada de mi hijo mayor, algo cambió.

Me di cuenta de que no quería separarme de mi bebé ni perderme nada.

Así que mi transformación empezó al ir contracorriente y pedir una excedencia para cuidarle.

Digo a contracorriente porque pienso que la sociedad nos quiere hacer creer que no pasa nada si dejamos llorar a nuestros hijos, que no debemos cogerlos en brazos porque “se acostumbran” y que lo mejor es que estén en el cochecito o la hamaca el máximo tiempo posible. Ahí, quietecitos y calladitos, a poder ser.

Que 16 semanas de baja por maternidad son suficientes y que luego hay que volver con una sonrisa a trabajar, como si nuestra vida no hubiera cambiado para siempre.

A mí mi intuición me decía que eso no podía ser así, que después de 9 meses dentro de mi esa necesidad natural de contacto mútua entre mi bebé y yo era lo normal y que no tenía 16 semanas de caducidad.

He de reconocer que al principio me sentí muy sola. Sentía que nadie me entendía, que era yo contra el mundo.

Me sentía juzgada por haber cogido una excedencia para no separarme de mi hijo, porque parte de la sociedad deja a los niños de lado directamente y conciliar trabajando con tu bebé parece una utopía.

Me hacían sentir culpable por tener al peque siempre en la teta o en brazos, por dormir con él. Pero mi realidad era que el colecho era la única manera de descansar mínimamente, ya que para mi hijo todo tenía pinchos: la cuna, el carrito.. todo.

Martí era un bebé de alta demanda y el porteo me salvó la vida: llevarle pegadito a mi era la única manera de poder tener las manos libres para poder hacer cualquier cosa.

Así que el porteo y la maternidad y crianza respetuosa en general empezaron a ser los temas que ocupaban todas mis lecturas. Me encantaba empaparme de toda esa información tan desconocida para mi hasta entonces.

Y en medio de toda esta revolución personal, empezaron a pararme por la calle otras mamás para preguntarme por mis portabebés y me di cuenta de que se me daba bien ayudar a otras madres. Y que me encantaba.

Así que ya embarazada de mi hija, empecé a darle vueltas a la idea de que quizá podría formarme como asesora de porteo y de alguna manera profesionalizar lo que ya estaba haciendo y que se me daba tan bien.

Alba nació, y cuando tenía tan sólo 6 meses, decidí lanzarme a la piscina: iba a formarme y a lanzar mi proyecto online dedicado a la maternidad y la crianza consciente, a través del cuál podría ayudar a otras madres a portear y a sentirse acompañadas.

¡Por fin había encontrado algo que me motivaba de verdad!

Los valores de la crianza natural han resurgido estos últimos años y ya existían en ese momento muchas webs que hablan sobre ello, tú misma llegaste hasta mí por recomendación de Irantzu de Portakanguritos, ¿No te dio miedo emprender existiendo ya otros negocios similares? ¿Qué aporta Timumama diferente a sus clientes?

Antes de seguir, me gustaría aprovechar la ocasión para agradecer públicamente a Irantzu todo lo que ha hecho por mi.

Es una mamá emprendedora y una persona increíble que, sin conocerme más que de venderme un portabebé de segunda mano, me ayudó desde el minuto 0.

Muchisimas gracias por estar a mi lado, Irantzu, TimuMama no sería lo mismo sin ti.

He tenido mucha suerte de encontrarla y, nos llevamos tan bien, que este año lanzamos un nuevo proyecto juntas. Aún no puedo desvelar los detalles, pero esperamos que el proyecto pueda ver la luz esta primavera.

Dicho esto y en respuesta a tu pregunta, he de confesar que sí, me daba mucho miedo emprender en un sector en el que ya había otros negocios aparentemente similares ya en marcha.

Pero simplemente pensé que tenía que intentarlo, que prefería lanzarme y fracasar que quedarme con la duda.

Si lo pensaba fríamente, ¿qué era lo peor que me podía pasar? ¿Qué no consiguiera mis propósitos y tuviera que cerrar? Sin duda, merecía la pena intentarlo si con ello ayudaba a alguna mamá . Además, ¿y si funcionaba?

Así que después de mucho esfuerzo y horas de trabajo, en diciembre de 2016 mi proyecto se hizo realidad.

Con TimuMama he construido un espacio online y físico especializado en maternidad y crianza consciente, que va mucho más allá de la simple venta de productos y servicios.

Mi objetivo es ayudar a otras madres, acompañarlas en este proceso a veces tan duro que es la maternidad.
Que se sientan como en casa y que, después solventar todas sus dudas, encuentren aquello que buscan sabiendo que están acertando.

Ya sea en un portabebé, en un consejo o en una simple charla justo cuando la necesitan.

Siempre me gusta destacar que todas las marcas con las que trabajo siguen una filosofía similar y han sido testeadas por mí y/o por mis peques. Para que no haya sorpresas.

Por ejemplo, todos los juguetes de la tienda están fabricados con materiales naturales, sin químicos ni tóxicos, reciclados (o reciclables) e incluso cuento con marcas que ponen su granito de arena replantando árboles o usando la energía solar para fabricar sus productos.

Además, la tienda se complementa con varios servicios, asesorías personalizadas, cursos y talleres (tanto online como presenciales) que poco a poco voy incorporando al proyecto y que pretenden cubrir esa necesidad de acompañamiento, de hacer tribu, de sentir que no estamos solas.

En resumen, TimuMama es el espacio al que a mi me hubiera gustado poder acudir cuando fuí mamá por primera vez y que no tuve la suerte de encontrar.

Antes de mover ficha, tuviste claro que la formación era vital y por ese motivo participaste en Conquista con tu negocio, ¿Por qué creíste que era importante formarte antes de emprender?

Para mi era clave formarme con los mejores para conseguir mi propósito: un negocio online con el que marcar la diferencia en mi sector.

He ido a la universidad y he estudiado para emprender, pero allí sólo te enseñan la teoría. Además, el mundo digital es otra historia y yo estaba muy pez.

Necesitaba una mentora, alguien que me guiara por el camino correcto. Con dos hijos pequeños, no tenía tiempo que perder con el “prueba y error”.

Por eso me apunté a la lista de espera del programa, porque sabía que eras la mejor y que debía empezar con buen pie.

Sin duda, fué la mejor decisión que pude tomar en aquel momento y acerté de pleno, ¡tu programa es fantástico! Muchas gracias Is, sin ti la hubiera liado parda, jaja.

Pero la cosa no se queda ahí, en cuanto a maternidad y crianza también ví básico formarme desde el primer momento, pues era la manera de profesionalizar mi proyecto. No me valía sólo con mi propia experiencia, yo quería aportar mucho más.

Empecé con la formación en porteo, que compaginaba con la de pañales de tela y ya no pude parar.

A día de hoy me he formado también en Duelo gestacional y perinatal, en Disciplina Positiva y actualmente me estoy formando como Asesora de Lactancia y alguna otra cosita más.

Puede parecer mucho, pero para mi el aprendizaje y el reciclaje constante es la clave y esto es algo en lo que creo que debo invertir parte de mi tiempo, para seguir asesorando no sólo desde la experiencia (que no es poca), sino también desde la profesionalidad.

Has sido muy buena estudiante y desde que acabamos el programa lanzaste la web, una tienda física, has externalizado algunas de las tareas y ya tienes la tienda online en marcha, ¿Qué te gustaría haber logrado a finales de año?

Para TimuMama mis principales objetivos para este año han sido básicamente tres: mejorar mi rendimiento diario, aumentar el tráfico de la web y así poder ayudar a muchas más familias e incorporar nuevos servicios, cursos y talleres.

En 2017 y a raíz de mi paso por el programa de formación me lo replantee absolutamente todo y dediqué todos mis esfuerzos al rebranding de la marca y la nueva web, además de implementar parte de la estrategia que trabajamos juntas.

También dediqué mucho tiempo a montar la tienda física, que ha tenido muy buena acogida y de la que me siento muy orgullosa pues ya he podido ayudar a muchas familias de la zona.

Ahora que los cimientos son firmes, este año toca seguir implementando todo lo aprendido y trabajar duro para que a final de año el tráfico haya aumentado hasta mínimo las 20.000 visitas mensuales. Lo que querrá decir que habré conseguido ayudar y acompañar a muchas más mamás que en 2017.

Es cierto que tengo otros objetivos en mente (como lanzar el nuevo proyecto con Irantzu y algunas novedades que estoy preparando para TimuMama) pero si tuviera que resumirlo te diría que lo que realmente quiero es, simplemente, seguir creciendo y aportando mi granito de arena para dejar un mundo mejor a nuestros pequeños.

No va a funcionar, no voy a poder… la mente humana es muy traicionera pero tú no te has dejado vencer por todos esos pensamientos negativos y además te has lanzado cuando menos tiempo tiene una mujer, ¿Qué les dirías a quienes creen que este no es el momento o que no van a lograrlo?

Bueno, llegados a este punto he de confesar que almenos una vez a la semana pienso en dejarlo todo para dedicarme a otra cosa, jaja.

Bromas a parte, la realidad es que ser mamá emprendedora no es nada fácil. Cuando no se pone un peque enfermo se pone el otro, siempre hay imprevistos y muchas veces las cosas no salen como me gustaría.

Pero entonces me recuerdo a mi misma que si estuviera trabajando por cuenta ajena, no tendría ni de lejos la libertad que tengo ahora. Que cada vez que ocurriera cualquiera de las situaciones que he comentado antes, tendría que estar dando explicaciones al jefe de turno.

Además, casi con total seguridad no estaría aportando tanto a otras personas como lo hago ahora.

Mi prioridad son mis hijos y mi familia, así que aunque no sea fácil y tenga que echarle horas y sobre todo mucha paciencia, no voy a renunciar.

Voy a seguir luchando por llegar a más familias y vivir haciendo lo que me gusta, mientras disfruto de los míos.

¿Qué decirle a quién cree que no es el momento y que no va a lograrlo? Lo tengo muy claro:

  1. El momento perfecto no existe
  2. Si no lo intentas, nunca lo sabrás

Así que dale una patada a esos miedos para mandarlos bien lejos y, si tienes claro a lo que te quieres dedicar, lánzate a por ello YA. Cuanto antes empieces, antes verás resultados.

Yo no quiero engañar a nadie, es duro. Muy duro. Pero las cosas no ocurren mágicamente, hay que esforzarse.

Es más, la satisfacción de ir logrando poco a poco lo que te vas proponiendo, no tiene precio.

Y trabajar para ti mismo, sin dar explicaciones a nadie, tampoco.

Y cuando recibes un sincero agradecimiento de alguien que tenía un problema que tú has ayudado a solucionar, la sensación es brutal.

Seguro que todos aquellos que se plantean dar un giro a su vida también encuentran muchas ventajas a eso de perseguir sus sueños, así que sólo queda tomar acción y ¡adelante!

Gracias Cristina por compartir tu experiencia, por confiar en mí y por darte la oportunidad de perseguir el estilo de vida que querías para ti y tu familia, estoy segura que tus hijos te lo agradecerán siempre.

Además hace unos meses Cristina ha sido de esas valientes que ha dejado su trabajo fijo en la banca para dedicarse en cuerpo y alma a su negocio. BRAVA.

 

Una de las cosas de las que estoy más orgullosa, es de los nichos tan variados en el que están mis alumnas: cocina, decoración, moda, maternidad, bodas, DIY… a veces creemos que solo se puede ganar dinero con un blog de marketing o similar, ¡para nada!

Si con tus conocimientos o habilidades puedes ayudar a otras personas y estás dispuesta a comprometerte, aprovecha la oportunidad que tienes, hay trenes que no pasan dos veces.

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3 lectores han opinado, ¿cual es la tuya?

Comments

  1. Gracias Is por proponerme esta entrevista y por tus palabras, eres un amor.

    Al releer la entrevista me doy cuenta del tiempo que ha pasado desde que empecé, pero a la vez puedo reafirmar que mi propósito sigue siendo el mismo y eso me hace sentir muy orgullosa.

    Disfrutar de mi trabajo y ayudar a otras mamás mientras puedo disfrutar de mi familia, no tiene precio.

    Haber dejado mi trabajo es lo mejor que he hecho en mucho tiempo, pero no podría haberlo hecho sin pasar por tu programa.

    ¡Muchas gracias!

    Un abrazo enorme,

    Cris

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